Todos somos uno

Todos somos uno tanto en espíritu como en la materia.

Lao Tse Filósofo chino que vivió en el siglo VI antes de cristo y fue el fundador de la filosofía del Tao nos revela que al inicio era el innombrable el insondable el eterno. Como quien dice la consciencia absoluta, el Ser, Dios, el Tao, la no dualidad, el Ser, es la fuente de todo cuanto existe en el cual se fundamenta y se mueve toda la creación.

A la energía divina solamente podemos intuirla, sentirla, no podemos verla ni explicarla sólo saber que nosotros y toda la creación salió de Dios y está en Dios. La creación oculta a Dios y lo intuimos por los patrones de comportamiento manifestados en todas las diferentes formas de la materia viva o inerte

Cuando entré a meditar en una charla nos comentaron que Dios era indivisible y por lo tanto no teníamos un poquito de Dios en nosotros sino que el Dios que estaba en nosotros era el mismo Dios que está en cada uno de los seres humanos. No me lo creí. Un día en una de las meditaciones percibí que por encima de mí estaba Dios, estaba mi alma, y también estaba el espíritu santo. El alma y el espíritu santo se fueron desvaneciendo y no quedamos sino Dios y yo. Desde ese momento comprendí claramente que todo el grupo de meditación éramos uno con Dios. Más tarde entendí que no solamente el grupo de meditación era uno con Dios sino toda la humanidad. Ahora entiendo que no solamente es toda la humanidad sino que todo lo creado es uno con Dios.