Todo el universo vibra

«Desde el todo que es espíritu puro, bajando hasta la forma más grosera de la materia todo está en vibración» El Kybalión

Antiguos Maestros nos dicen que el universo es una manifestación divina. Que la creación está hecha de la misma esencia de Dios y que Dios y la creación son una unidad. Sin embargo está unidad a pesar de ser espíritu y materia el espíritu nunca toca la materia.

Cuando la materia se expande en el espacio formando infinidad de planos cada nuevo plano que se va formando se va volviendo más frío, más lento, más denso, y de vibraciones más bajas, hasta llegar al último plano de la creación, el universo: el plano más frío, el más lento, el más denso y el de vibraciones más bajas. Cuando hablamos de planos para la explicación se sitúa a Dios en lo alto de la pirámide y los planos comienzan a formarse desde ese punto hacia abajo ya que estos planos conviven juntos y están interpenetrados. El plano más bajo nuestro universo es el de menor consciencia.

El Kybalion Nos dice: «Desde EL TODO, que es espíritu puro, bajando hasta la forma más grosera de la materia todo está en vibración. Cuanto más alta la vibración, más alta la posición en la escala. La vibración del espíritu es en un rango de intensidad y rapidez infinitas, tal que está prácticamente en reposo – igual que una rueda moviéndose rápidamente parece inmóvil. Y en el otro extremo de la escala, hay formas groseras de materia, cuyas vibraciones son tan bajas como para parecer en reposo. Desde el corpúsculo y el electrón, el átomo y la molécula, hasta los mundos y universos, todo está en moción vibratoria. Esto también es verdad en los planos de energía y fuerza (que no son sino grados diversos de vibración); también en los planos mentales (cuyos estados dependen de vibraciones); e incluso en los planos espirituales«.

la materia está hecha de átomos y los átomos están formados a su vez por partículas que vibran y como el núcleo del átomo vibra, todo el universo vibra. La vibración es comunicación y nos comunicamos permanentemente con nuestro entorno, la mayoría de las veces sin percibirlo.