2015- texto 1
Comencé a ser consciente del observador en la meditación. Tuve la certeza de que alguien me observaba y he llegado varias veces a un espacio de calma donde no hay pensamientos.
Comienzo a tener sueños de miedo, donde soy capaz de enfrentarlos, también comienzo a ver colores brillantes cuando cierro los ojos estando despierta, viviendo la vida. A veces mi corazón comienza a latir muy suave, lento, en la meditación y me asusto, pero esto pasa cuando vamos profundo, de todas formas, me sigo asustando un poco y esto me saca de la meditación. Me ocurrieron experiencias, como encontrarme sin pensamientos y no saber dónde estaba, o mirar por una ventana y no poder decir que nombre tenia lo que miraba. Esto pasa y nos vamos acostumbrando a que estas circunstancias son normales en la meditación y comenzamos a familiarizarnos con ellas. A veces las realizaciones no tienen que ver directamente con la meditación sino con la vida, con comportamientos, o situaciones. Un día estaba reaccionando a algo que me dijeron y de pronto me vi a mi misma mirándome como estaba reaccionando fue un desdoblamiento, un estar consciente del Ser, del observador y realicé, me di cuenta, que el observador no solamente está en la meditación sino también en la vida, que el observador y yo somos lo mismo.