{203} – 4-12-2018. Me sigue asustando la llegada de la noche, aunque ahora me siento más fuerte, más reflexiva y puedo controlarme un poco más. En la meditación vi a un niño pequeño, estaba raspado en tres partes en el muslo y me acerqué a contemplarlo, y acompañarlo y de pronto me desperté y sentíSigue leyendo «Llegada de la noche»