¿Somos cocreadores?

«Uno cree que crea, pero ya todo está en semilla en el campo de la potencialidad pura   de las infinitas posibilidades». Rasech

 Un tercer Iniciado me dijo hace tiempo que los miedos los tenemos nosotros en nuestra mente y si no se habían manifestado en algún momento lo harían si seguimos pensando en ellos. Comprendí que no solamente los miedos están en mí sino todo lo que pienso está en mí, todo lo que recuerdo cobra vida en mí. Si soy mala, la maldad está en mí. Si soy buena, la bondad está en mí. Si soy una con dios, la certeza de Dios está en mí, todo en algún momento terminará  manifestándose, creándose en la vida.

Los humanos somos personas inquietas e ingeniosas, con miles de temas a desarrollar. Cada uno de nosotros tiene uno o varios proyectos para realizar, unas personas son hábiles construyendo edificios, otras diseñándolos, o decorando ambientes varios, otras son investigadores en diferentes temas, otras son artista, profesores, deportistas, ayudan en oficios varios, etc.

El ser humano al enfocarse en su proyecto y realizarlo, materializarlo en la vida está siendo un instrumento de Dios para hacer realidad en su vida lo imaginado. Todo lo que nos podamos imaginar ya está dado pero no manifestado en la creación no importa en el tema que sea.

Analogía para explicar la relación del Espíritu con la materia. «Una persona tiene un pensamiento y la mano escribe el pensamiento en una hoja de papel. El pensamiento no toca el papel. El pensamiento es Dios, la mano y el papel es la materia.» Mi Maestro

En todas las disciplinas que tenemos para escoger estamos realizando proyectos, bien sean textos, pinturas, herramientas, ambientes, conocimiento, salud, enfermedad, etc., muchas de las cosas no las realizamos porque tenemos que pasarlas del ámbito de la imaginación, de la mente, al ámbito de la creación, de la materia, donde se materializa todo el esfuerzo.

A la humanidad le gusta vivir en grupo, y va modificando su entorno por ejemplo, unas personas llegan a un pueblo y encuentran un ambiente que les gusta y deciden quedarse. Con el tiempo, el pueblito ya es una ciudad llena de edificios, y servicios, cubriendo un espacio mucho mayor de lo que anteriormente era y el entorno se ha cambiado, se han creado variedad de espacios, las personas lo van modificando según sus necesidades. Lo mismo ocurre con muchos animales, los castores, por ejemplo: hacen sus nidos en los ríos y talan árboles de su entorno para construir sus nidos creando un nuevo ambiente acorde con sus necesidades, con su programación, en nosotros viven millones de microorganismos que conviven con nuestro organismo sin producirnos daño. Si entra un nuevo microorganismo al cuerpo, por ejemplo, una bacteria patógena, comienza a replicarse a costa de nuestros tejidos u órganos, haciendo daño en el cuerpo, y a veces ocasionando la muerte al alterar el ambiente original. Ellas también están modificando el entorno, acomodándolo a su modo para sobrevivir.

Un meteorito, materia inerte, puede chocar con algún planeta y modificar o acabar su ambiente al dañarlo o destruirlo. Dentro de un agujero negro desaparecen cuerpos celestes, los volcanes expulsan lava, los terremotos también modifican el ambiente, cada conciencia o individualidad de cualquier forma de la creación, tiene una función que cumplir. Toda la creación a nivel micro o a nivel macro va acomodando el ambiente de acuerdo a las leyes que rigen su individualidad.

En el planeta tierra los seres que la habitamos ocasionamos modificaciones físicas y algunos realizan modificaciones genéticas, desastrosas, al ir cambiando el orden establecido, creando un ambiente dañino, no sólo para millones de nosotros los seres humanos, sino también para millones de otras formas de vida en la tierra.

Dios no toca la creación, pero la idea sale de él, y el ser humano, se encarga de manifestarla en la vida, en la creación.