El Observador

2015 – Texto 2

Ya podía ir más profundo en la meditación y en una de las primeras meditaciones de ese año percibí que mi espíritu estaba por encima de mí y me podía ver, al mismo tiempo yo podía ver una forma de cabeza y hombros de color azul pálido. En la meditación sigo llegando a un punto de no pensamiento.

Cuando se habla de la realización o vivencia no hay palabras para describirla, y cuando se describe es como si se perdiera toda su esencia, su magia, porque no puedo trasmitir lo que se siente con palabras. Una realización tenemos que vivirla por nosotros mismos para poder entenderla.

Me sigue pasando que respiro con lentitud y no siento el corazón, Aunque no quedo con ninguna consecuencia, esto todavía me asusta un poco.