7-12.2020- Hoy en la meditación de la tarde, vi la luz dorada que cubría todo mi campo visual y tenía punticos de todos los colores. Era una luz translucida y del otro lado del vidrio dorado estaba la figura blanca que algunas veces veo que tiene como brazos de pulpo y se aproximaba a gran velocidad, pero se detuvo. Por ratos siento felicidad. Cuando me pongo a meditar siento que no tengo cuerpo y esta mañana al relajarme, sentía en mi cabeza que está relajación no tenía límites y me expandía en el infinito.