{533} – 19-11-2023 Después de la Iluminación tenemos que comenzar a asentar el estado de la Iluminación, asentar el estado para mí ha sido la aceptación de que quien realmente soy es el espíritu que habita este cuerpo y asentar el estado es vivir en el presente y para lograrlo tenemos que entrenarnos porque nuestra consciencia individual, temporal está en la manifestación, en la vida.
Mi cuerpo, mi individualidad es parte de la materia por lo tanto siempre ha sido finita nace y muere permanentemente. Las células de mi cuerpo están renovándose constantemente por todo el tiempo de vida de esta individualidad y están en permanente movimiento sostenidas por el ser que soy que experimenta, no sólo en mí sino en cada individualidad, en cada materia de la creación, en cada partícula grande, chica o diminuta de la materia, aún en la materia microscópica viva o inerte. Este Ser, el yo soy, es el que le da vida y movimiento a la materia a pesar de él permanecer inmóvil. Y aceptar que somos ese Ser nos cuesta a pesar de que lo hemos vivenciado, realizado en la meditación. Al principio me parecía increíble lo vivido mi mente no podía comprender la dimensión de lo que captaba y lo que alcanzaba a comprender lo olvidaba rápidamente, pero este entendimiento no se perdía era acumulado en mi consciencia individual para ser utilizado en el momento preciso e ir juntando, agrupándolo en una sola revelación y caer en cuenta que esto nos lo han estado mostrando desde que comenzamos a meditar y no hacíamos consciencia de ello debido a que no estaba lo suficientemente expandida nuestra consciencia. ahora, después de la Iluminación seguiremos viviendo en la individualidad. La Iluminación sólo es consciente para el que se Ilumina, es una comprensión del Yo soy, que sólo pueden captar otros seres Iluminados. Sé que todavía estoy en proceso de asentar el estado y me maravillo al pensar en qué más comprenderé, que sorpresas me seguirá dando la vida.