No somos nuestro cuerpo

{513} – 31-05-2023. En la meditación a veces veo caras de personas cerca de mí, o que comienzan a aproximarse. Esto siempre me ha asustado, sobre todo cuando son caras raras, el corazón se acelera, y hoy sentí que mi corazón latía aceleradamente y no me sentía asustada, mi cuerpo que responde al sentimiento se comporta como siempre se ha comportado, asustándose. Esperé a que se normalizara, y me acosté a dormir.

Reflexiones. Hace un tiempo me ocurrió algo parecido y apenas ahora vinculo los dos eventos. En aquella oportunidad no estaba en meditación. Sentí que mi corazón brincaba en mi pecho como si fuera un sapo dentro de una caja, pero igual que ocurrió hoy hace tiempo tampoco estaba asustada, ni me sentía mal. Esto duró varios minutos. En los dos casos el cuerpo se fue calmando y no quedo ninguna molestia. Esto lo relaciono con hacer consciencia de que nuestro espíritu no toca nuestro cuerpo, vamos juntos sin embargo diferenciados, Dios no toca la creación. Tenemos un cuerpo, lo necesitamos para vivir la vida, para experimentarla, no obstante, nosotros no somos el cuerpo, éste se asusta y se le acelera el corazón. Si nos caemos y nos lastimamos, el sentimiento responde a la herida del cuerpo y puede sentirse triste o deprimido. Si es la persona quien se encuentra deprimida, esto se manifiesta en el cuerpo, éste baja su energía y es notorio para las personas que la conocen. El Espíritu siempre está en la neutralidad. Nosotros no somos nuestro cuerpo.
Ir arriba