{433} – 05-03-2022. Estaba meditando y de pronto advertí que estaba respirando lentamente y me percaté que el estómago se inflaba y desinflaba muy lentamente, nunca había advertido este detalle y me dije que no es la respiración de un moribundo, ya que este respira muy superficialmente, y la respiración con el diafragma es más profunda. Como en otras meditaciones, por ratos el observador observaba el vacío y otras estaba siendo uno con el vacío. Por un momento este vacío se volvió de color morado y negro y percibía que cualquier cosa podía ocurrir. Inicialmente aparece un temor, luego uno se calma y comienzo a pronunciar el mantra y luego soy una con el vacío. Cada vez me voy acostumbrando más, se va uno familiarizando con la experiencia y ya no se angustia. y se deja ir más fácilmente. Nunca he tenido una experiencia que me lleve más allá de este vacío infinito. Hoy recordé la luz que vi brillantísima y al mismo tiempo un sonido aterrador por lo duro que se oía, y mis sentidos no los resistía y le pedí al maestro interior que me quitara esa visión que superaba mis sentidos y me subyugaba. Ahora pienso que es el loto de los mil pétalos, pero no el de la cabeza sino el que está más allá de la creación en los planos espirituales.
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