{430} – 30-01-2022. Observaciones. Dios sustenta la creación, y la creación se mueve en Dios. Dios vivencia en cada forma de la creación el movimiento, y cada forma termina en algún momento para comenzar a descomponerse y constituir nuevas formas, y aquí no termina, porque el movimiento de la materia es infinito aunque la materia sea finita, ya que la materia ni se crea ni se destruye, sólo se transforma infinitamente, y en cada nueva transformación es nuevecita. La materia que constituye nuestro cuerpo es antiquísima, tiene la edad del universo, más sin embargo cuando nacimos, éramos nuevecitos a la vida, a la forma, y cuando morimos, nuestro cuerpo descompondrá su forma humana, para crear otras formas, humanas o no, vivas o inertes, y nuestro espíritu, que es el espíritu de Dios, seguirá en la materia en la totalidad de la creación.
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