[418] – 10-12-2021. Reflexión. Lo que nos falta para ser felices y lo que buscamos sin comprender que buscamos, es nuestro espíritu, y no sabemos que está tan cerca que no podemos disociarlo de nuestro cuerpo y por lo tanto no podemos captarlo, intuirlo, sino en el silencio. El espíritu, o Dios impregna toda la creación y está inherente en cada una de las partículas que conforman a los átomos de nuestro cuerpo, y no logramos presentirlo, y buscamos por fuera de nosotros la felicidad, pudiéndola hallar momentáneamente en las cosas materiales.
Cuando hagamos consciencia del espíritu, ya no estaremos solos porque ese algo que nos faltaba ya lo reconocemos en nosotros, es la totalidad, nunca más nos sentiremos aislados, por fin somos capaces de disociarlo del cuerpo, de la materia. Esto no es algo que nos pueden enseñar, tenemos que vivirlo por nosotros mismos. Nos pueden mostrar el camino, pero tenemos que recorrerlo solos, sin embargo, no estaremos solos en este recorrido.
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