{387} – 07-05-2021. La meditación de hoy en la mañana fue muy bonita, no pasó nada, pero percibo la presencia divina permanentemente, no importa que piense en algo, siempre que salgo del pensamiento, quedo en el estado del ser, sin pensamiento. Cada vez mi estado se va asentando más, va siendo más natural que el ser esté en mí, y él es quien es consciente de todo lo que me pasa, sin embargo, a pesar de no saber, y que no podre saber que es Dios mientras esté atada a este cuerpo, sé que siempre está en mí, igual sé que su luz siempre me acompaña.
Observaciones. Sentí que en nosotros tenemos el poder de cambiar de estados de ánimo, sanarnos malestares o dolores, porque tenemos un poder divino de curación. Nuestra mente finita no lo puede entender, sólo aceptarlo.
Ir arriba