{366} – 10-03-2021. En estos últimos dos días he estado en la meditación, profunda sin pensamientos y en conversaciones conmigo misma. Hoy desde que comencé a meditar, me sentí invadida por la fuerza que no me deja pensar sino en determinados temas, estaba en el estado de ser, sin pensamientos y de pronto pensé en algo que me hizo reír, y mi espíritu, Dios, el vacío, de nuevo observó a ese cuerpo que reía, y la separación del espíritu con mi cuerpo era evidente, yo no soy este cuerpo, aunque el espíritu esté inmanente en él, como los rayos del sol que llegan a toda la tierra, pero no pertenecen a ninguna forma de la tierra.
Observaciones.Terminada la meditación me senté a escribir. Si ahora cierro los ojos me encuentro sin pensamientos, aunque esté escribiendo. El cuerpo sabe qué hacer y lo hace. Siento que ha habido un cambio en la forma como me percibo, a pesar de que mi cuerpo llamado Judith, está en unidad con Dios, somos cuerpo y espíritu diferenciados, Dios no toca la materia.
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