El observador el testigo y Dios

{365}- 01-03-2021. Desde que me desperté en la madrugada me sentí sin pensamientos, en la unidad. Me senté a meditar y me llego un pensamiento que me hizo brotar lágrimas de tristeza, pero también de alegría, y me sentí observada por el vacío, por Dios, es una sensación maravillosa y sorprendente. Es como si Dios se compadeciera de ese cuerpo, y la sensación que tiene el cuerpo es de paz. Y sé que mi cuerpo está en Dios que lo sustenta. Es la primera vez, que recuerde, que el testigo, el observador y Dios, se me muestran como uno solo.
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