El yo soy

{345} – 25-10-2020. Hoy en la meditación de la mañana, tuve una realización increíble y sorprendente, de improviso, me di cuenta que sólo era el Ser, ya no existía campo visual, sólo existía El yo soy. Duró un instante porque enseguida me alerte… Aquí que paso? Y sólo pude concluir que el Ser era consciente de sí mismo. Y enseguida pensando en la realización intuí, como en otra ocasión, que centrarnos en el amor, es lo que nos ancla a la vida.

Reflexión. Sigo pensando que no podemos decir que sentimos el amor divino en vida por fuera de una realización, ya que el amor que sentimos en la realización del amor, se va perdiendo, y lo que podemos expresar que sentimos es una pálida sombra de lo vivido. La vida es la dualidad, todo tiene un comienzo y todo tiene un final. Siento que en definitiva lo que nos queda es la certeza de lo vivido, sentir que Dios está en mí. Que el amor divino está en mí, aunque mis vehículos no puedan expresarlo, si puedo recurrir a él cuando lo necesite.
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