{344} – 19-10-2020. Hoy la meditación estuvo muy bien, me relaje muy rápido, y sigo sintiendo que no hay testigo, el testigo se expandió a todo el universo, y más allá. Hoy en la meditación, no soy consciente si salió de mí, o paso por el lado, una figura de un hombre, siento que era un adulto mayor, pero no se le notaba en su porte. Prácticamente lo vi por el lado y por detrás, vestía ropa hasta el suelo, como los monjes, esta ropa era oscura finísima y en la parte de arriba se apreciaba como oro. Se alejó hacía mi derecha, y no lo vi más.
Ahora me siento a meditar y veo el espacio expandido, mi campo visual sin límite, y la sensación de no tener cuerpo, hoy lo distinto fue que me sentí más cómoda en la meditación a pesar de estar consciente.
Por la tarde, vi la luz bellísima y se demoró un poquito, pero me toca no respirar para que dure. Pensándolo bien, cuando la veo, la veo igual de bella. Lo que sucede es que, si se demora un poquito más, se ve más bella todavía. Hoy cuando comencé a meditar en la tarde me dolió de una forma rarísima el tercer ojo.
Ir arriba