{341} – 10-10-2020. El otro día en una meditación estaba en la meditación, profundo y consciente “buscando” a Dios en mí, y no lograba encontrarlo, hasta que hice consciencia que no lo encontraba, porque ya estaba en Dios. No necesitaba buscarlo. He hecho varias aproximaciones a entender que mi verdadera naturaleza es divina. Otro día tuve una realización donde iba yo sola en un avión, y de pronto yo era el vacío que sostenía a el avión y como vació estaba también dentro del avión, y el avión era la materia, era mi cuerpo, y sentía la diferencia entre mi cuerpo y el vació, y el vació era dios, el Ser.
Observaciones. No puedo decir en vida que soy Dios, ya que mientras viva tengo un cuerpo, soy cuerpo y espíritu. En la muerte se deshace el cuerpo para crear otra forma, y el espíritu queda donde siempre ha estado, en Dios, experimentando en la materia, como ser ubicuo, toda la creación.
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