{325} – 31-05-2020. Hoy cuando me desperté y me senté a meditar me di cuenta que estaba en el estado del Ser, y comencé una conversación con mi ser interior, con la consciencia absoluta, conmigo misma. Me explicó que yo soy todo, que yo soy él que soy todo lo que hay en la creación y también el vacío que contiene la creación, soy todos los animales y plantas vivas, igual que soy las montañas, los ríos, los mares. Soy la maldad, y la bondad, el amor y el odio, y también el virus que está en este momento afectando la humanidad. También soy la humanidad. Así como todas las enfermedades. Soy el dolor, la tristeza, la bondad y la crueldad. También soy la salud. Soy el átomo de lo cual están hechas todas las cosas en la creación. Yo soy toda potencialidad de lo que quiera imaginar. Yo soy la mente y todos los pensamientos y sentimientos. Soy el microorganismo más pequeño, y el animal más grande. En mi todo se da, y a mi vuelve. Todo lo que te digo es un reflejo de mí, pero yo como unidad absoluta, como consciencia absoluta soy neutro, yo soy el vacío donde está la potencialidad absoluta, que todo lo permite.
Apenas hasta ahora que ya terminé la meditación y que estoy escribiendo, comienzo a sentir la dicha que he tenido todos estos días, y a entender la grandeza de lo que me pasó, la grandeza de esta revelación. Y cuando termino de escribir, y vuelvo en mí, comienzo a sentir que cuando lo vivía lo sentía real, y ahora que estoy nuevamente en el mundo, no puedo explicar mi revelación. Cuando leo lo que escribí, siento que no se parece ni de lejos a lo vivido en la meditación, no puedo describir, ni plasmar el sentimiento de lo vivido.
Me acabo de acordar, que ayer o antier, no me acuerdo cuando, estando en la meditación pensé en una persona, y que podía hacerle una sanación, e instantáneamente me sentí al lado de esa persona. Fue algo sorprendente.
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