{308} – 01-02-2020. Al inicio de la meditación, comencé a sentir que avanzaba hacía un túnel que se proyectaba adelante al infinito. Inicialmente había luz, y luego todo era oscuro, no percibía ninguna forma y en la lejanía veía una figura de luz que he visto otras veces, pero no logro precisar que es y luego detrás de esa forma de luz, vi una luz redonda blanca y supe que era el camino que iba a tomar en el momento de mi muerte. Y sentí una tristeza y cosa contradictoria también alegría, y comencé a llorar es un llanto que no sé definir, por un lado es la tristeza, y por el otro la alegría de tener la certeza de la luz que me espera. Recuerdo una vez que estuve hospitalizada, veía una luz blanca, redonda en la pared de la pieza, no veía de dónde podía salir y esa luz me hizo pensar en mi muerte, No había entrado todavía a meditar, y no me sentía tan enferma como para morirme.
Un adepto me dijo que la alegría es de la consciencia individual, y la tristeza es del ego.
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