{277} – 28-09-2019. Observaciones. En la meditación de la tarde, al inicio comenzó a llover, y de pronto comencé a sentir como si las gotas me cayeran a mi encima, no las sentía como agua, sino como un sonido alejado un poco de la cabeza. Algunas de ellas las sentía además físicamente dentro de mi cuerpo, como sonido, especialmente en la nariz. Esto duró todo el tiempo que oía la lluvia. Esto me hizo recordar que en la caminata de esta mañana, estaban unos muchachos jugando básquet, a unos cuantos metros de donde estábamos pasando. Y a un lado del parque había árboles con muchas hojas secas en el suelo, y yo oía el rebotar del eco, de la bulla que hacían los muchachos jugando, Fue una sensación muy bonita y me sorprendió. Estoy sintiendo que mi oído está escuchando sonidos imperceptibles, o soy yo, la que ahora soy más sensible a cualquier sonido. Se me vino a la cabeza aquello de que nada sucede, sin que afecte al todo.
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