{261} – 24-08-2019. Me sacudí varias veces los brazos, una vez el estómago y una vez la pierna izquierda. Vi la luz dorada, no se me perdió al respirar. Muchas veces cuando respiro se pierde la luz, pero si respiro y no se pierde, la luz dura más tiempo. de lo normal. Una vez se me iluminó mi campo visual una fracción de segundo, en luz blanca. Al despertar en la madrugada antes de la meditación, me cogió una sensación de susto muy fuerte. Una energía que sentía en mi pecho, e intuía que no era mía, pero al mismo tiempo pensaba puede ser de mi niña interior. Me centre en hacerme una con esta energía y al eliminar los límites entre ella y yo, la energía se desvaneció. Se eliminó. Al poco tiempo ya no había ningún miedo. Y en este momento después de la meditación estoy completamente tranquila, en calma.
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