Vacío que viene a mí

{196} – 15-11-2018. Casi todo el tiempo de la meditación estuve con el testigo, todavía me siento una unidad dentro del todo. Hace días me pasa que no caía a un vacío, sino que el vacío venía a mí, y esto me daba miedo. Hoy volvió a pasar y trate de calmarme y dejar que llegara, y quede en el vacío, sin disolverme en ese vacío y conservo mí individualidad. Luego nuevamente el vacío vino a mí, ya no sentí temor. No he vuelto a sentir la sensación de placidez que sentí una vez al estar en el vacío, sin embargo, estuve tranquila y relajada. Otra cosa que me pasa es que no me acostumbro a estar conscientemente en el vacío. Ahora es más fuerte la certeza de que estoy en Dios, sé que él siempre está en mí. En realidad, yo soy la que vivo en él. Toda la materia, y por supuesto la humanidad viaja, “se mueve” en Dios. La luz la tengo en mí, a veces la veo, otras veces no. En la tarde vi la luz y estuve también meditando en sonido, y de repente vi momentáneamente, un grupo de estrellas doradas.

Observaciones. Nuevamente oí un sonido agudo del lado derecho del cerebro. En el lado izquierdo oigo permanentemente el sonido agudo, y el sonido bajo. Con frecuencia también escucho el sonido del agua, y del viento. El sonido del agua normalmente lo escucho en la noche y el sonido de viento en el día. se me olvidaba el sonido de chispita de luz, que es uno de los primeros sonidos que comencé a oír, y que nunca me ha dejado.
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