{189} – 19-09-2018. A las 4 am. Me despertó un sonido formado por tres tonos graves, nunca lo había oído antes, y comencé a sentir un malestar en el corazón. Me senté y me dispuse a esperar a que me pasara el malestar, comencé a sentir que en el esternón tenía como un motor que vibraba fuerte. Me tranquilice porque sabía que era el corazón espiritual que se estaba abriendo. Algo parecido me ha ocurrido en el pasado y ahora tengo este sonido grave, muy bonito, pero raro y sentí que venía en mi ayuda, y me dio alegría. Desde hace un tiempo, cuando veo a alguien pidiendo limosna, me da compasión y siento amor, y se me aguan los ojos cuando veo a personas desvalidas.
Reflexión. En la meditación en luz y sonido, no sólo vamos dejando a un lado sentimientos que nos dañan, sino que vamos recuperando sentimientos que nos hacen sentir mejor.
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