Conversación conmigo misma.Otra entrada traspapelada

{164} – 19-03-2018. Hoy estuve todo el tiempo en sonido y tuve una larga conversación “conmigo misma, y el tema fue el juego de la vida. Protestamos y he oído maldecir por este juego de la vida, y es que no somos conscientes de que fuimos nosotros mismos los que creamos este juego, y nos sentimos aparte sufriéndolo, porque no hacemos lo que vinimos a hacer, que es a jugar, aceptar y por esto no disfrutamos la vida, donde hay tantos roles, y a cada uno se le asigna un rol, y nos identificamos con el personaje que estamos interpretando, porque ese es nuestro papel, para finalmente, en algún momento, hacer consciencia de lo que somos, y dejar de sufrir.

Reflexión. Si leemos un libro de aventuras, o vemos una película, nos absorbe tanto la trama que nos identificamos con todo lo que vemos. Vamos imaginando los paisajes, situaciones, y personajes de los cuales habla el libro, o la película y nos sumergimos en la aventura, nos identificabamos con los sentimientos y las sensaciones que nos produce esta aventura. Incluso a veces, reaccionamos con algún movimiento corporal, y es como si la estuviéramos viviendo de verdad. Cuando dejamos de leer, y salimos de este ensimismamiento, desconexión con el mundo, caemos en cuenta, o hacemos consciencia, de que estábamos completamente sumergidos en la aventura, y que lo real es la vida que llevamos, no el libro o la película, en la que creíamos vivir. Esto mismo nos pasa cuando estamos tan metidos en el accionar de la vida, que no hacemos consciencia de lo que somos, y nos identificamos completamente con nuestro cuerpo, y creemos que estamos viviendo esta vida, y sólo somos observadores.
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