Escalera blanca-El observador

{128} – 08-09-2017. En la meditación, como en otras noches, se me insinuaron figuras y luego iba subiendo por una escalera blanca de piedra con textura, una piedra con apariencia antigua hermosísima. Era del color de la luz blanca brillante que se ve en la meditación.

Comentario. En las meditaciones pasadas he llegado al espacio donde encuentro la sala de espera, con la pared que no me deja pasar.  Nuevamente se me muestran que el observador y yo somos uno. Miro los pensamientos que salen de mí, yo soy la que pienso, y al mismo tiempo soy la que observa que Judith está pensando.

Reflexión. Cuando estamos meditando, lo que vivimos es completamente claro y no hay ninguna duda sobre lo que entendemos. Cuando pasa la meditación lo escribo y lo guardo. Al pasar el tiempo y vuelvo a leer el cuaderno me doy cuenta que un mismo hecho se repite varias veces, como si la mente tuviera que recordar lo que paso en la meditación, hasta que la mente lo capte y lo comprenda interiormente y se expanda la consciencia con el nuevo conocimiento y lo pasemos a nuestra vida, haciéndonos uno con este conocimiento, no podemos tener la certeza de lo vivido, porque nuestra mente lo olvida al no comprenderlo.

Un adepto nos decía que todas las vivencias teníamos que traerla a nuestra vida. En ese entonces no tenía idea de lo que nos hablaba, cómo traer a la vida algo tan abstracto? ahora, el conocimiento que me dejo esa vivencia, es una certeza en mi vida.
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