{119} – 28-06-2017. Anoche y hoy, estuve pensando en los límites y cómo es que los podemos superar, trascender, y le pedí a mi Ser interior, a mi Maestro interior, que me enseñaran cómo hacerlo. Hacia el final de la meditación, se me atravesó una telaraña que me tapaba el camino, y al lado derecho estaba una araña grande, y del lado izquierdo estaba un poco dañada la telaraña. Me sobresalte, pero entendí que tenía que hacerme una con la araña y con la telaraña, y que de esa forma iba a poder superarla sin dañarla, y así fue, la supere sin sentir nada y continué mi viaje, mi meditación.
Reflexiones. El límite es aquello que tiene un comienzo, un desarrollo y un final. Todo en la vida son límites. Para el caso que estoy escribiendo, tanto el miedo, como el dolor, tienen un comienzo, un tiempo que dura, corto o largo, y un final.
Había leído en un libro del Maestro, que decía que la forma de trascender los miedos era hacernos uno con ellos. Y el Tao nos dice lo mismo: los obstáculos de nuestro camino, tenemos que superarlos y seguir. La primera vez que me enfrente al miedo que tenía, fue aterrador. Tenía la sensación de angustia de un miedo profundo, y a pesar de sentir una opresión en mi pecho, y el corazón acelerado, me aguante y me centre en la sensación de miedo y angustia. Mi corazón se aceleró aún más. Y sabía que El Maestro escribía que no importaba que ello pasara, que continuáramos centrados en la sensación de miedo, y de pronto esta sensación comenzó a ceder y a desaparecer, hasta que muy pronto ya no tenía ni miedo, ni angustia. Yo ya llevo anclada a los miedos y a los dolores por mucho tiempo, ya es hora de dejarlos ir, fundirme en ellos y trascenderlos.
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