{113} – 06-06-2017. Hoy nuevamente sentí el poder del observador, el poder de mi ser. Estaba meditando, cuando sentí la misma sensación de mi mente en blanco, sin pensamientos. Es una sensación distinta a cualquier otra en la meditación. La mente se alerta, aunque ya me ha pasado antes, no es todavía familiar, es entrar a algo conocido a lo cual todavía no se le tiene confianza. No podemos hacer nada, y uno termina aceptando ese poder, sometiéndose voluntariamente a ese poder. Me habían dicho que pronunciara el mantra, así lo hice y me fui calmando y seguí en este estado hasta que terminó la meditación. Todavía no puedo disfrutar del todo estar allí. Parecería que no hay pensamiento, pero si está, sólo que se percibe muy lejano y débil, como si uno estuviera a una mayor distancia, como si estuviera separada de mi mente. Se siente la separación, del espíritu y el pensamiento. El Ser, siendo consciente del pensamiento.
Reflexión. He notado que todavía no puedo hablar de un solo poder, Dios, el Ser. Necesito utilizar diferentes nombres para poder explicar lo que vivo en la meditación, ya que no podemos saber qué es ese algo que sentimos, sólo sentir lo que vivimos. A medida que vamos meditando comenzamos a diferenciar las sensaciones.
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