{73} – 03-10-2016. Cuando me acosté estaba con el sonido fuerte y de pronto comencé a oír algo distinto, puse atención y se oía un sonido de lluvia fuerte. Era como cuando uno esta en un pueblo, que las casas tienen los techos que cubren el andén o parte del andén y el agua cae fuerte con un sonido característico. Yo oía el sonido como si estuviera debajo del techo en el andén oyendo la lluvia y después de un rato me quede dormida. En la meditación de la mañana comencé a oír el sonido fuerte y empecé a meditar en el sonido y me di cuenta que también estaba la luz. Las luces no eran aros, pasaban delante mío perdiéndose más adelante, luces verdes y violeta o morado claro. Y sentía que iba en un espacio vacío viajando con la luz y el sonido, como si el sonido del silencio ocupara todo el espacio. Yo tenía mis sonidos que viajaban conmigo. El sonido del silencio englobaba todo y yo viajaba dentro de este sonido.