{64} – 19-08-2016. El día que terminamos de meditar estaba abrumada de tantas experiencias y no tenía ningún sentimiento. Ni alegría ni tristeza. Pienso que más bien estaba aliviada de haber podido hacer los tres días. No sabía que tan bueno era lo que me había pasado. Sólo se sabe cuando se habla con los más avanzados y con los adeptos y al oír a los compañeros contando lo que a cada quien le había ocurrido. Alguien me decía que era muy importante la comunicación con la gente, porque era la medida de cómo estábamos. Sólo al otro día de terminar la Iniciación era que iba aterrizando. Yo pensé que ya terminaban las meditaciones de 6 horas y podía relajarme, pero nos dijeron que ahora es cuando comienza realmente el camino. Depende de mí si lo hago en menos tiempo o en más.