{62} – 15-O8-2016.Cuando el adepto que nos estaba dando la Iniciación nos tocó la frente vi al comienzo una explosión de luz color verde, un tono muy lindo y luego una explosión de estrellas blancas que lleno todo mi campo visual. Después de este toque se me dificulto ver las figuras y entré a un túnel sin final, este túnel tenia paredes distintas a medida que avanzaba. Primero era una pared de piedra, luego cambiaba a otra pared distinta y así anduve por túneles que no acababan. Una luz blanca que iba delante mío alumbraba el suelo y a veces alcanzaba a ver la pared. Los túneles eran oscuros, sin embargo no tenía miedo, estaba absolutamente tranquila. En otro momento de la meditación no recuerdo si fue por la tarde vi otra explosión de estrellas de todos los colores.
Luego, en posición de sonido, se me desapareció un sonido agudo que siempre había tenido. Dejé de oírlo por un rato, nunca antes había dejado de oírlo y de pronto me volvió el sonido agudo, era un poco distinto al que tenía inicialmente. Me puse a meditar en este sonido y me encontré deslizándome en el aire, e iba tomando altura a medida que avanzaba y debajo mío había unos hexágonos, y a medida que avanzaba iba tomando altura y vi grupos de estas figuras hexagonales que estaban repartidas y separadas homogéneamente por todo el suelo en una extensión amplísima. Yo estaba muy alto y veía que figuras humanas, como muñequitos pasaban de una figura hexagonal a otra. Cuando pasaban, de pronto se aceleraban como si estuviera viendo una película y esta se acelerará. Esta visión se repitió durante un tiempo y de pronto desapareció. Cuando estaba en la visión quise bajar a ver que estaban haciendo las personas, que parecían muñequitos por lo alto que yo estaba, e hice un esfuerzo para bajar, pero no pude y continúe avanzando. En otro momento volvieron a aparecer las figuras hexagonales con personas, en esta oportunidad entre algunos hexágonos había una casa o una torre, estas construcciones eran muy pocas. Y otra cosa diferente era que desaparecían personas de diferentes sitios, pasaba un momento y aparecían en otro lado. También entre a un túnel cuyas paredes eran como bombas blancas cubriéndolo todo, luego vi otros túneles, en todos los túneles la luz blanca iba delante de mí, una vez un túnel se dividió en dos y alcance a pensar que lado debía tomar, pero la luz que iba delante tomo el lado derecho, y yo la seguí. Creo que no tenía la opción de hacer otra cosa. Cuando el adepto nos dio al tercer día el último toque de la Iniciación, no me acuerdo si fue un color verde o amarillo, pero fue un color muy suave comparado con las luces de los días anteriores.
Reflexiones. La enseñanza que saque de estas experiencias es que en la meditación no tenemos el poder de decidir. No quería entrar al primer túnel y me entraron, quise bajar a ver los hexágonos y no pude bajar. Se nos muestra lo que necesitamos ver. Todas las personas vimos cosas diferentes, oímos sonidos distintos, algunas tuvieron más experiencias, otras menos. Cuando nos despedimos me preguntaban si estaba contenta. Yo no tenía ningún sentimiento.